dosmilnueve

hermosa pero para qué la disyuntiva de olerlo o fabricarlo, la de irlo armando como un rastri o intuirlo apenas, a tientas pero sabiendo, como un nene la pieza donde los chiches, si se pueden las dos cosas, huevo frito y papas fritas, y, entonces, la libertad, mujer de mil piernas, descubierta como estado original, como cosa siempre ahí, esperando a que te animes, porque besa mucho y besa bien, porque nada pide y todo da, porque luego de ella adonde vas con tus izquierdas y tus derechas, tus límites y tu poca cosa, tus líneas de puntos y tus banderas de mano al corazón, porque luego de ella, más ella; dosmilnueve, que mirás como taxista que llegó a la esquina, cada vez somos más los que sabemos que vas a ser el mejor año de nuestras vidas porque no vamos a hacer otra cosa que intentarlo y ahí todo el asunto, jugándonosla tan alegremente.
leandro pecora / dic 08

2 comentarios:

Gus Nielsen dijo...

Abrazo, Leandro, después te linkearé.

Ceferino Pardo dijo...

¿maginate "la libertad, mujer de mil piernas, descubierta como estado original" entre medanos de sueños?